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UN DESIERTO PARA LA DANZA

Desde 1993 la Muestra Internacional UN DESIERTO PARA LA DANZA ha sido un espacio para la celebración, disfrute y reflexión sobre la danza contemporánea. Su distintivo es la diversidad, su fortaleza, un público que año con año se reinventa y se renueva.

En esta edición el Instituto Sonorense de Cultura, de la mano del grupo anfitrión, producciones la lágrima, presentan un conjunto de artistas que con distintos proyectos y desde distintas perspectivas, nos convocan a ser cómplices de la experiencia de la danza. Un desierto para la Danza tendrá en el 2011 como invitados a: El Festival Internacional de danza y medios electrónicos FEDAME, presenta ocho de los mejores cortometrajes de danza que se han producido en los últimos años. La muestra comprende el trabajo de realizadores de Australia, Alemania, Canadá, Estados Unidos, Reino Unido, España y Suecia y un documental sobre el trabajo de Pina Bausch, artífice de la danza-teatro alemana.

De España nos visitan dos compañías catalanas, Sol Picó con “El lago de las moscas”, obra multipremiada en España que aborda la crisis de la edad conjuntando una danza dinámica, el humor negro y una banda de rock en vivo. El grupo La Intrusa, hecha mano de una fisicalidad sorprendente para poner en escena “Staff”, reflexión sobre la necesidad constatar la permanencia de nuestros actos a través de un testigo.

Del Distrito Federal, Monserrat Payró con “Punishment to the Movement” explora la danza y el rock como territorios que permiten el libre tránsito y la mutua invasión. En un tono más íntimo, Esthel Vogrig, dominicana de nacimiento y nacionalizada mexicana, juega con el instante vivido y la imagen como signo del recuerdo en “Mi última foto”. Péndulo Cero de Tijuana elabora un discurso sobre la cotidianeidad de los cuerpos que cruzan sus propias fronteras en “Bodiesarenotborders”.

Los locales, tres grupos de larga trayectoria, se someten a las miradas y nos piden que observemos de otra manera. Antares Danza Contemporánea, con “Falso Cognado” altera una obra dominada trastocando su planteamiento espacial. Quiatora Monorriel presenta una investigación sobre el gesto y su potencial dentro de un marco improvisatorio en “Danza mínima (A1/V1)”. Producciones la lágrima, grupo anfitrión, abre el festival con el estreno de “Hymen Vorgos”, instalación coreográfica para galerías que dialoga con el espacio y el tiempo. A lo largo de las jornadas de esta muestra, el crítico Manuel Stephens coordinará “Pensar la danza” un taller para fomentar la crítica escrita, en el cual se dialoga sobre las obras que se presentan en la muestra y otras danzas.

Un Desierto para la danza, estará acompañado por las nuevas generaciones de bailarines con la participación, antes de cada función de estudiantes de la Licenciatura en Artes Escénicas de la Universidad de Sonora con “Intervenciones”.